Rutas culturales por las ciudades de España para descubrir su historia y patrimonio caminando en zapatillas. Rutas a pie urbanas y senderismo.

Ruta Campo del Moro, Madrid

El Campo del Moro es uno de los espacios naturales mejor cuidados de la ciudad de Madrid, y con mucha historia. 

Hay tres accesos para entrar al parque. 

  1. Por el Paseo de la Virgen del Puerto (único abierto para el público en general)
  2. Por la Cuesta de la Vega
  3. Por la Cuesta de San Vicente 

Es un espacio que mezcla jardines muy diferentes, espacios más estructurados como jardines al estilo inglés. 

Hay gran diversidad de plantas y árboles, y ejemplares muy destacados, como un ejemplar de Cercis siliquastrum, el árbol del amor. 

En este jardín encontramos una vista muy bonita del Palacio Real. 

Campo del Moro Madrid
Jardines del Campo del Moro, Madrid – Antonio.velez (CC BY)

El Campo del Moro ha sufrido muchas transformaciones desde sus orígenes, y lo iremos viendo a lo largo de la ruta. 

Además veremos algunas de sus construcciones más importantes. 


1ª Parada: Gruta de Juan de Villanueva

Desde la entrada por el Paseo de la Virgen del Puerto, se desciende por una doble escalinata con rocalla y vegetación variada. 

Justo al bajar nos encontramos con una de las primeras construcciones que se hicieron en este lugar, el llamado túnel de Bonaparte

Gruta de Villanueva, Madrid
Gruta de Villanueva, Madrid – Esetena (CC BY-SA 3.0)

Aquí encontramos el acceso al túnel que conectaba el Campo del Moro (que todavía no existía, serían los jardines de oeste de palacio) con la salida muy cercana al río Manzanares, y ya con la Casa de Campo.  

Este túnel se construye en tiempos de José Bonaparte (de ahí su nombre). Se construye entre 1810 y 1811 y es encargado al arquitecto Juan de Villanueva

Nos encontramos en tiempos de la entrada de los franceses en España. El rey de España en este momento es José Bonaparte, hermano de Napoleón. José Bonaparte no se encontraba muy seguro en el Palacio Real, y muchas noches pernoctaba en el Palacio de los Vargas (al inicio de la Casa de Campo por su entrada actual de la Puerta del Rey). Los consejeros de José Bonaparte le propusieron la idea de crear un pasadizo que conectara el Palacio Real con la Casa de Campo. De esta manera, en caso de haber complicaciones, podría huir por esta vía. 

Juan de Villanueva es quien lo construye, y fallece en 1811 cuando estaba prácticamente terminado. 

El túnel de Bonaparte ha cambiado mucho con el paso del tiempo. Una de las mayores intervenciones la realiza Enrique de Repullés y Vargas a finales del siglo XIX. 

Prácticamente siempre ha estado cerrado. 

Sufrió mucha degradación con la construcción de la M-30, que taponó su acceso.


2ª Parada: Introducción histórica y orígenes de la zona

Hasta que se estructura como parque, aquí hay una zona arbustiva con un terreno muy complicado. Era un terreno llano con un gran terraplén muy escarpado para acceder al Palacio Real. 

Desde tiempos de Felipe II se había usado esta zona como cazadero real. Sobre todo se usó como cazadero con Felipe IV y con Carlos II

Cuando se construye el actual Palacio Real hay proyectos tanto de Sachetti como de Sabatini, y posteriormente de Pedro de Ribera y de Juan de Villanueva para estos jardines. Sin embargo estos proyectos no terminaron por construirse. Toda esta zona quedó bastante abandonada. 

Cuando se hicieron las obras de remodelación de la Puerta del Sol y la de la Plaza de Oriente, todos los restos fueron arrojados aquí. Y aquí se fueron acumulando colinas de cascotes que luego se estructurarían de forma correcta.  

No fue hasta 1840 cuando se empieza a estructurar de una forma organizada los jardines del Campo del Moro. 

Nombre

El nombre de Campo del Moro hace referencia a tiempos de la ocupación musulmana.  

Hay quien hace referencia al año 860, otros incluso al 711, pero estaríamos hablando de 1109. 

En 1109 Alí ibn Yúsuf intenta asaltar la ciudad de Madrid, ocupada ya por los cristianos. Instala su campamento militar en esta zona, y de ahí el nombre. 

Según ciertas leyendas, Alí ibn Yúsuf se retiró de la ciudad de Madrid porque se le apareció San Isidro.  

Lo más probable, y según cuentan las fuentes, hubo una serie de epidemias dentro de su ejército que provocaron que tuviera que abandonar el asedio hacia la ciudad de Madrid. Este lugar tenía arroyos y estructuras acuíferas en su subterráneo que provocaba cierta putrefacción del ambiente. 


3ª Parada: Construcciones de mediados del siglo XIX: Narciso Pascual y Colomer

Antes de la realización de estos jardines hubo varios proyectos. Desde Felipe II se pensó en cómo solucionar la parte del barranco que venía desde el Alcázar.  Los proyectos posteriores sin embargo ninguno de ellos se llevó a cabo de forma completa.  

El primer proyecto organizado que le va a dar aire de jardín es en tiempos de Isabel II, en 1844. 

Agustín Argüelles y Martín de los Heros son los que encargan el proyecto de un jardín en esta zona a Narciso Pascual y Colomer.  

Narciso Pascual y Colomer plantea grandes paseos rectilíneos. Proyecta una gran avenida que uniría la fachada oeste del Palacio Real con el paseo de la Virgen del Puerto (lo que tenemos ahora). Proyecta otra serie de paseos de forma recta, que atravesaran esta avenida para llegar a las diferentes zonas del parque. 

Se pensó en plantar gran cantidad de árboles y arbustos y una zona de rosaleda. Algunas de estas cosas se hicieron, sin embargo otras no. 

Hubo retrasos por la llegada del agua, pero sobre todo problemas políticos. 

En 1868 se produce la Revolución La Gloriosa, por la cual Isabel II es derrocada, y la reforma del jardín se interrumpe.  

En las décadas posteriores el jardín se va a degradando y queda lleno de escombros (como hemos contado antes).  

Dell primer proyecto de Narciso Pascual y Colomer se mantuvo las grandes avenidas. En el resto del parque no está tan visible este proyecto porque se fue degradando con el paso de los años. 

La siguiente intervención ya fue a finales del siglo XIX. 


4ª Parada: El Chalet de las Damas

Una de las edificaciones más curiosas del Campo del Moro es el Chalet de las Damas. 

Se realizó en la década de 1890 por el arquitecto Repullés Segarra

La reina María Cristina de Habsburgo (madre de Alfonso XIII) era austriaca, y pasaba sus veranos en el Tirol. Decide construir en el Campo del Moro un chalet al estilo de las casas del Tirol, con un tejado muy vertical. 

Este chalet se utilizó para tomar el té, para las reuniones sociales que tenía la propia reina María Cristina. 

Venía aquí con sus amigas (la mayoría nobles, y familias reales de otros países), hacían diferentes paseos por el parque y después tomaban un té o un tentempié en el chalet. 

Chalet del Rey

Junto al muro que da al Paseo de la Virgen del Puerto encontramos otra construcción con una estructura y unas decoraciones muy parecidas a este Chalet de las Damas, es el Chalet del Rey. 

Fue construido para Alfonso XIII cuando todavía estaba en su juventud.  

5ª Parada: Chalet de Corcho

Otro de los caprichos que construyó la reina María Cristina de Habsburgo es el Chalet de Corcho.  

Es una estructura que tiene unas cubiertas realizadas con corcho.  

En la parte de arriba tendría un tejadillo realizado a base de pajas, cañas, etcétera. 

Chalet de Corcho, Madrid
Chalet de Corcho, Madrid – losminimos (CC BY-SA 2.0)

La inspiración para realizar esta construcción tiene que ver con una exposición que se realizó en El Retiro.  

Se realizó una exposición para visualizar Filipinas, un territorio que pertenecía a España. Fue una exposición para la que se construyó el estanque que hay actualmente junto al Palacio de Cristal de El Retiro. Se colocaron unas chozas al estilo de las que tenían los tagalos en Filipinas. 

La reina, que había ido a inaugurar la exposición, decidió que quería hacerse una choza con esas características. 

Las ventanas de este chalet tienen diferentes colores, lo que provoca un bonito juego de luces. 


6ª Parada: Construcciones de finales del siglo XIX: Ramón Oliva

El primer proyecto de ordenación y regulación de los jardines del Campo del Moro fue el que se inició en 1844 con Narciso Pascual y Colomer, pero este proyecto se paralizó en 1868. 

Las décadas siguientes van a ser de degradación de los jardines del Campo del Moro.  

Tiempo después, en la última década del siglo XIX es cuando María Cristina de Habsburgo se interesa por recuperar estos jardines, y contrata al jardinero Ramón Oliva.  

Actualmente casi todo el diseño de los jardines del Campo del Moro pertenece al realizado por Ramón Oliva

Ramón Oliva respetó los trazados rectos proyectados por Narciso Pascual y Colomer, pero le da un toque influenciado por el paisajismo inglés. Realiza caminos ondulados, atajos, escaleras en roca, y sobre todo una profusa vegetación.  

Ramón Oliva tuvo una ventaja frente a los proyectos anteriores, y es que ya estaba realizado el Canal de Isabel II. 

Ramón Oliva tuvo grandes cantidades de agua para poder plantar aquí hasta más de 9.000 árboles y más de 20.000 arbustos. De esta forma quedaron unos jardines muy al estilo romántico.  

Se construyeron además los caprichos que hemos visto previamente, como el Chalet de las Damas y el de Corcho. 

Y también se le dio ese toque tan especial, un poco bucólico, que tiene todavía actualmente.  

Esta será la intervención más importante realizada en el parque, entre 1890 y 1900.  

El gran trabajo en los jardines del Campo del Moro le sirvió a Ramón Oliva para obtener el puesto de director de jardines de la Casa Real.


7ª Parada: Monumento a Isabel II

Dentro de los jardines encontramos varias estatuas y monumentos, muchos de los cuales están en zonas que no son visitables. 

Dentro de lo que sí se puede visitar, encontramos dos estatuas que destacan sobre el resto. 

Son las estatuas de Isabel II y su esposo, Francisco de Asís, realizadas por José Vilches en el año 1862. 

Serán realizadas en Roma, puesto que Vilches se encuentra allí becado, para ser colocadas en el hospital de los Desamparados de Roma. 

En 1866 van a la Exposición Internacional de París, donde fueron bastante premiadas y elogiadas. 

Con la Revolución Gloriosa en 1868, estas estatuas son apartadas de lugares oficiales, y se llevan al patio del Ministerio de Hacienda. 

En 1874 con la vuelta de los Borbones se traen al Palacio Real. 

Se tienen en varias dependencias, hasta que con la reforma del Campo del Moro que realiza Ramón Oliva, se decide colocarlas aquí. 

La de Isabel II la encontramos junto a la valla de la Cuesta de San Vicente. Lo que más destaca es el manto con pliegues y decoraciones que son atributos a los Borbones (flor de lis), y leones y castillos haciendo referencia a Castilla y León. El pedestal queda totalmente tapado con un arbusto. 

La de Francisco de Asís tiene unas decoraciones muy parecidas, en un estilo muy clásico y sobrio. Destaca el pedestal cerámico. 


8ª Parada: Fuentes ornamentales del paseo central

Cuando Narciso Pascual y Colomer realiza el primer proyecto de ordenación del jardín va a traer dos grandes fuentes monumentales.  

La que tenemos en el paseo central donde nos encontramos, es la Fuente de las Conchas

Esta fuente fue proyectada en la segunda mitad del siglo XVIII para el Palacio del Infante Don Luis (hermano de Carlos III), en Boadilla del Monte.  

El Infante Don Luis tenía unos jardines espectaculares, y en el centro se situó esta fuente. 

La fuente fue proyectada por Ventura Rodríguez y en ella participaron varios escultores entre ellos Felipe de Castro y Manuel Álvarez.  

Fuente de las Conchas, Madrid
Fuente de las Conchas, Madrid – Abel Pardo López de España (CC BY 2.0)

Tiene varios conjuntos escultóricos de gran categoría.  

En el primer vaso de la parte baja vemos unos tritones niños sujetando unas conchas.  

El mayor número de elementos importantes los encontramos en el centro de la fuente.

En la parte baja de este elemento central vemos nuevamente tres tritones, pero en este caso adultos y unos delfines.  

También hay decoraciones de conchas y tortugas en la parte baja.  

Posteriormente otro vaso que va ascendiendo la fuente hacia arriba, decorado con tres ninfas que dan la vuelta al monumento. 

Finalmente el último vaso termina decorándose con otro tritón (niño) sujetando un delfín. 

Fuente de los Tritones

En la parte ya privada de estos jardines encontramos otra fuente monumental: la Fuente de los Tritones. 

Se la considera la fuente monumental más antigua de la ciudad de Madrid, realizada a mediados del siglo XVII. 

Esta fuente procede de los jardines de la isla en Aranjuez.  

Las fuentes no son claras en cuanto a su realización, hay quien dice que pudo ser realizada en Italia, y otros que pudo ser realizada en España por José de Villarreal.  

Felipe IV la encarga para los jardines de la isla de Aranjuez, y en 1657 Diego Velázquez la pinta en un cuadro.  

El nombre de Fuente de los Tritones viene por tres tritones ancianos que hay en la parte baja, con grandes detalles. 

En la parte superior dos vasos rematan la fuente, con varias ninfas y un amorcillo. 


9ª Parada: Vista frontal del Palacio Real y cuestiones finales

Una de las últimas modificaciones que sufrió este espacio es el tapiz verde que llega hacia el Palacio Real. Toda esta construcción se realizó en los años 1960.  Es una de las últimas transformaciones que ha sufrido el parque. 

Es una de las vistas más fotografiadas de Madrid.  

Campo del Moro, Madrid
Campo del Moro, Madrid – Bjaglin from Sweden (CC BY 2.0)

El parque siempre ha sido privado para los reyes hasta el 24 de junio de 1978 es cuando se abre al público por primera vez.  El rey Juan Carlos I puso mucho interés para que se realizara su apertura. 

Actualmente pertenece a Patrimonio Nacional, y son ellos quien lo gestionan, y se puede visitar libremente. 


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